sábado, 15 de julio de 2017

La guerra del planeta de los simios


De nuevo los simios dando lecciones, de lo que debe ser un taquillazo veraniego, se entiende.

Claridad y coherencia narrativas. Prodigio técnico insuperable. Personajes entendibles e interesantes. Buen enganche a la primera de Heston, pero sin subrayado. Un ritmo perfecto en la primera mitad y lógico, aunque lento en comparación, en la segunda.

Explosiones, claro, y gordas, pero donde tocan.

Sólo tres peros:
- Música demasiado presente (definitivamente, en Hollywood ya sustituye a las emociones enlatadas).
- Después de verlas todas, no sé de dónde viene la expresión "follar como monos"
- A César debieron llamarle Moisés.


viernes, 14 de julio de 2017

Casi leyendas


Ésta es de las que en el mundo hispano, cuando la realiza nuestro propio cine, no nos la creemos, pero cuando la hacen los anglosajones se puede tolerar y a muchos hasta les gusta.

Un ejemplo clarísimo de lo que hace un reparto carismático por universal (o sea, de Hollywood) y un presupuesto gordo, por una historia blanda que se vuelve más buenista a medida que avanza su metraje.

La vi hace pocos días, en Netflix, y los momentos de humor propiciados por la sinceridad sin edulcorar del personaje de Segura son en su mayoría buenos. Peretti es un intérprete notable, pero le toca una de las vertientes del guión que más se azucara (salvo que comparta plano con Segura). Y el que hace de guapo…, vaya, no es Darín.

Con un guión más medidito y una dirección y montaje finos, les hubiera quedado mucho mejor (hubiera sido otra película, claro). Aunque ya digo, los norteamericanos (y algún actor inglés, para ponerle especias), son los verdaderos reyes en esto del “cuando tiramos de bondad, se os saltan las lágrimas”.

En salas, por descontado, no la vio ni el tato. 
Ni yo.

miércoles, 12 de julio de 2017

lunes, 3 de julio de 2017

Gru 3

La 2 acusaba cierta fatiga, pero tenía historia. Eso se acabó: los minions, que siguen geniales, no mantienen una película entera a flote (salvo que sea enteramente suya).

Desde luego, el villano "ochenteisson" de ésta tercera es estupendo y daba para mucho más.

Banda sonora para los nostálgicos, aunque no se dediquen ya a las villanías de barrio (mi hermano mayor lleva en su coche la banda sonora de la cuarta, mejor aún que la que suena en la 3).

Lo demás, el mensaje agotadoramente familiar que los niños que van a verla no quieren ver.

Así que no hace falta consumirla entera y en butaca. Lo bueno de la película, que lo tiene, acabará en youtube, si no se exhibe ya en ese canal de moda, cementerio de elefantes.

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miércoles, 28 de junio de 2017

Cine de avión



Villaviciosa de al lado

No entiendo el boom. El planteamiento, que agotaba el trailer, era excelente. Lo que luego ofrece la pantalla no pasa de ser una comedia de fácil digestión como hay dos docenas al año. Que ésta fuese la tocada por los dioses supongo que se debe a telecinco. Pero que se vea en avión dice algo más: películas de avión, comida de avión...

Los del túnel

Comedia que podía haber funcionado como la anterior, pero con más mérito. Creo que tiene un problema de ritmo, y de humor menos complaciente. Las soluciones, la estructura, las cargas de profundidad,.. Mucho más ambiciosa y mejor acabada. El ritmo y la promo la dejaron volando bajo. Y, claro, volando.

Contratiempo

Fluida, elegante, negra... Lo tenía todo, salvo un difícil, si no irresoluble, problema de caracterizaciones. De una en concreto. Y no hablamos de Mario Casas, que está correctísimo. No quiero pasarme de listo. Para ir en avión, aprueba con nota. De otro modo, no estaría tan seguro.

El ciudadano ilustre

Tomar de protagonista a un escritor, aunque reciba el Nobel, es ya un detalle a su favor. El intérprete, además, lo clava.Peca de excesivamente cerebral y de una realización plana. Pero me pareció como si me ofrecieran durante el vuelo otra bebida gratis. Ilustre en comparación.

100 metros

Es una lástima no tener un protagonista menos encasillado y equilibrar la primera parte, bastante sensata y atinada, con la segunda, en la que empiezan a rechinar ciertos "buenismos" desaconsejables (ese noviazgo tardío...), y sobre todo la tercera, donde la épica que garantizaba la prueba deportiva se envuelve en melaza. Pero hasta las bandejitas de avión llevan un dulce. Eso sí, a estas alturas la química entre Rovira y Elejalde parece ya indestructible, sobre todo si se putean en pantalla. En resumen, que a 100 metros de distancia quizá no, pero a 10.000 mil de altura, vale.


miércoles, 7 de junio de 2017

Gilda en la Feria

Mañana en la Feria del Libro de Madrid, caseta 65, de seis a siete de la tarde (y luego en la terraza más próxima), firmaremos ejemplares.

Rita no ha confirmado su asistencia. Pero no dejemos de soñar.


(carboncillo de José Luis García)


lunes, 29 de mayo de 2017

Piratas del Caribe 5. Versión extendida


Versión extendida en todos los sentidos: Johnny bebe mucho más ron, los malvados sobrenaturales son más sobrenaturales que nunca, la banda sonora no para un segundo, la espectacular patochada inicial agota el presupuesto de cualquier película digna tirando a cara de cualquier otra cinematografía del planeta, el tesoro que buscan es un pasote flamenco… y así.

Hollywood está muriendo –creativamente, en lo económico goza de muy buena salud- por exceso de recursos y necesidad compulsiva de gastarlo todo ante los ojos del espectador. Sin ir más lejos, las cuatro primeras escenas de esta película podrían ser su principio único. Todas las escenas parecen pensadas para ser “la escena”, estas cuatro primeras y todas las demás, olvidándose los guionistas (o quienes les pagan), de que una película es un todo no coincidente con la suma de sus partes.

Así las cosas, los diálogos humorísticos de las negociaciones piratas (dos o tres, muy pocos minutos del total), son con mucho lo mejor del filme. Ya poco importa si un barco se traga cualquier cosa, si el mar se abre en canal, si la ciudad portuaria es demolida,… puesto que esas maravillas técnicas dejan de impresionar a los cinco minutos y duran veinte (cada una).

Exageradito, super-intenso, agotador.

Recuerdo una frase de Fritz Lang a Peter Bogdanovich (dos dinosaurios que más de uno tendrá que buscar en google): “En algún momento los estudios dejaron de pensar películas que hiciesen dinero para hacer dinero haciendo películas”. Y lo lamentaban en 1965. Eso le pasa hoy a Disney, que tiene en un puño casi todas las sagas apisonadora de la industria: Piratas, Starwars, Marvel, Pixar franquiciándose de forma temeraria, revisitación de clásicos animados en imagen real,… y así. Cualquier día se compran Bond (deben estar en ello) y terminamos de joderla. Las primeras de cada “línea de negocio” fueron cine, de consumo, pero cine al fin (y el “cine de consumo” atesora la mayoría de las obras maestras, no hay que ponerse estupendos). Lo malo es pedirle a cada gallina un huevo de oro más grande cada vez, porque el tamaño de su culo sigue siendo el mismo. No parece importar, si la gallina explota también haremos caja.

Y lo peor es que la hacen. También conmigo, maldita sea.